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El nombre

Terra Oretana

“Terra Oretana” significa Tierra de Oretania, en referencia al antiguo territorio íbero que ocupaba el sur de la Meseta, especialmente la actual zona de Valdepeñas, Moral de Calatrava y la cuenca del río Jabalón.

El nombre une dos conceptos esenciales:

“Terra Oretana” no es un nombre evocador al azar: es una declaración de origen, una forma de situar el aceite en un territorio concreto con una profunda carga cultural y patrimonial.

El olivar y su entorno protegido

El olivar del que nace el AOVE Terra Oretana se encuentra situado en:

Según el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Valdepeñas, estas parcelas están clasificadas como suelo rústico no urbanizable de especial protección arqueológica, dentro del ámbito denominado Camino de rana.

Esta figura de protección reconoce el alto valor patrimonial del suelo, donde se han documentado restos arqueológicos y una ocupación humana continuada a lo largo de distintas épocas históricas.

El olivar se cultiva respetando este entorno singular, donde agricultura e historia conviven en equilibrio.

Una tierra habitada durante milenios

La ribera del río Jabalón constituye un corredor natural de poblamiento histórico.

En el entorno del olivar se han documentado restos pertenecientes a diversas culturas:

Muy próximo al olivar se encuentra los oppidum íberos del Cerro de las Cabezas y ORETO, dos de los yacimientos arqueológicos más relevantes del sur peninsular, testimonio de la importancia estratégica y cultural de estas tierras.

Este legado convierte al paisaje en algo más que un entorno agrícola: es un paisaje cultural vivo.

Olivar de Terra Oretana Paraje Casa de rana · Ribera del Río Jabalón · Valdepeñas

La memoria de la tierra

Terra Oretana nace como un aceite que honra la memoria del territorio.

No procede únicamente de un olivar, sino de una tierra protegida por su valor histórico, donde generaciones humanas han vivido, cultivado y dejado huella.

El aceite se concibe como una continuidad en el tiempo: la misma tierra que alimentó a los pueblos antiguos sigue ofreciendo hoy su fruto.

“En las tierras donde los oretanos, romanos, visigodos y árabes vivieron junto al río Jabalón, nace Terra Oretana: un AOVE que mantiene viva la memoria de la tierra.”